Impulso Kit

Guías de sonido · · 9 min de lectura

Sonido para un cóctel: volumen de conversación, no de pista

Por Bruno de Compiègne · Fundador de Impulso Kit · Experto en sonido e iluminación para eventos

Copas de cóctel en una recepción con luz ambiente y un altavoz discreto al fondo

Foto: Yanhao Fang / Unsplash

Andreu inaugura una galería en el Born el jueves a las ocho. Sesenta personas, vino, canapés y una playlist de jazz que el intern había subido «un poco para que se notara». A las ocho y diez nadie se oía. El intern subió otro punto. A las ocho y veinte la gente gritaba para pedir un tinto. Eso no es un cóctel: es una pista disfrazada de copas. El sonido para un cóctel se mide al revés que el de una fiesta: 70–75 dB, jazz o lounge, un punto escondido. Te explico cómo lo dejo yo, con el compacto o con el JBL, sin montar un club en medio de las bandejas.

Sonido para un cóctel: 70–75 dB, no una pista

El número no es magia: es el rango en el que una conversación de pie sigue siendo conversación. Por encima, la gente alza la voz, el camarero no entiende el pedido y el cóctel se convierte en ruido. En la galería de Andreu medí a ojo —no llevo sonómetro a cada opening— y bajamos el máster hasta que el jazz volvió a ser fondo. Diez minutos después el espacio respiraba. La música cocktail evento no tiene que «llenarse»: tiene que estar.

Eso cambia el kit. No buscas cobertura de pista ni grave de pecho. Buscas un altavoz que no silbe, que no sature a volumen bajo y que puedas esconder. El B-Hype 8 está hecho para eso. El JBL también, si lo dejas a un tercio de recorrido y no en el preset mental de cumpleaños. El error es alquilar como si fuera una fiesta de las dos de la mañana. El marco general de aforo está en qué equipo de sonido necesito para una fiesta; el cóctel es el escalón de abajo.

FormatoAforoAltavoz€/día
Coffee break o sala pequeñahasta 20B-Hype 828 €
Cóctel de pie, una sala20–100JBL (20 a 100 pers.)125 €
Welcome drink + cena en otra sala20–100 + segunda zona1 JBL en el cóctel; valora un segundo punto luego125 € (o 250 € el pack de 2)
Cóctel con una palabra del anfitrión20–100JBL + SM58 cable125 € + 18 €
Equipo para cóctel, welcome drink o coffee break (precios por día, IVA incluido)

El SM58 no viene en los productos de este artículo, pero existe a 18 €/día si hay un brindis de dos minutos. El inalámbrico SLXD son 50 €. Para un «gracias por venir» de treinta segundos, a menudo basta la voz. Segundo día ×1,08. Fianza B-Hype 112 €, JBL 1000 €.

Dónde esconder el altavoz en un cocktail de bienvenida

Los altavoces cocktail bienvenida no se exponen. Se esconden. Detrás de un biombo, en una esquina a la altura de las orejas, nunca en el centro de la mesa de copas y nunca en el suelo (las piernas y las bandejas se comen el sonido). En la galería del Born lo pusimos detrás de una pared de obra, disparando hacia el centro del espacio, no hacia el cristal de la calle. La gente oía música y no veía un trípode en las fotos.

  • Esquina elevada, ligeramente abierta hacia la zona de pie.
  • Nunca contra el cristal de un local: el bajo se va a la calle y el vecino del comercio de al lado no está en tu lista.
  • Lejos de la barra si el camarero tiene que gritar comandas: el sonido welcome drink no puede tapar el servicio.
  • Prueba con la sala vacía y con gente: vacío suena más; llena, menos. Ajusta cuando lleguen los primeros veinte, no a las siete con el espacio hueco.

La colocación fina —ángulos, altura, distancias— es la misma que en cualquier fiesta, solo que aquí el máster vive más abajo. Lo tienes en cómo colocar altavoces correctamente. Si la sala es en L, un segundo B-Hype o un segundo JBL reparte mejor que subir 8 dB en un solo punto.

Jazz, lounge y el error del playlist a todo volumen

Una playlist cóctel boda —bossa, soul suave, electróica low-fi— funciona si el mastering de los temas es parecido. El desastre es un jazz acústico a −14 LUFS seguido de un pop comercial a −8: el camarero no toca nada y de golpe el local pega un salto. Normaliza a oído: tres temas, camina, y deja el móvil en manos de alguien que no vaya a «poner algo más alegre» a las nueve y cuarto.

Bluetooth: vale para un coffee break de 40 minutos. Para dos horas de cóctel, cable mini-jack. Una llamada al teléfono que está pinando corta el ambiente justo cuando entra el inversor al que querías impresionar. Es prosaico y es el 50 % de los sustos de opening.

B-Hype 8 o JBL: cuándo cada uno

El B-Hype 8 cubre un aforo de catálogo de 0 a 20. En una sala pequeña del Born, con techo y paredes, 25 personas de pie todavía pasan. En un patio descubierto, 25 personas ya piden el JBL. El JBL (20 a 100) a volumen de cóctel tiene margen de sobra: no lo alquilas por los 1500 W, lo alquilas porque el array de columna reparte agudos sin silbar a volumen bajo, que es donde los compactos baratos pitan.

No alquilo un «kit cóctel» que no está en el catálogo. No hay PartyBox. No hay subwoofer suelto —y en un cóctel, menos. El grave de pista aquí estorba. Si tu welcome drink es el aperitivo de una boda y luego hay pista, dimensiona la pista aparte, como en la guía de sonido e iluminación para bodas, y deja el cóctel en un punto bajo que luego puedes apagar.

En un cóctel el altavoz ha hecho su trabajo cuando nadie lo menciona. Si alguien dice «qué buena música», casi siempre es que está demasiado alta.
Bruno de Compiègne

Si el cóctel es el aperitivo de una boda

Ahí hay dos volúmenes y, a menudo, dos espacios. Jardín de welcome drink y comedor. Un JBL en el jardín a 70 dB; otro sistema —o el mismo, movido— para la cena. Mover un JBL entre copas y tacones es un lío: mejor dos puntos (pack 250 €) o aceptar que el jardín se queda mudo cuando pasáis adentro. Pregúntame el plano antes de ahorrar el segundo altavoz.

La potencia que «necesitas» en un cóctel es poca. El artículo de qué potencia de altavoz necesito sirve para no sobrecomprar. Un compacto honesto a 28 € o un JBL a 125 € cubren el 95 % de los openings, coffee breaks y recepciones que me piden en Barcelona.

Montaje de 15 minutos y recogida en Les Corts

  1. Llega una hora antes, no quince minutos: el intern siempre sube de más en la prueba vacía.
  2. Esconde el trípode, fija el cable donde no pasen bandejas.
  3. Tres temas de la playlist real, máster bajo, camina.
  4. Deja a una persona con orden de no tocar el volumen «para ambientar».
  5. Al terminar, el compacto entra en una bolsa; el JBL, en el maletero.

Almacén: Carrer del Marquès de Sentmenat 63. Recogida gratuita. Entrega y montaje desde 80 € hasta 10 km. Si el cóctel es de empresa y quieres que lo dejemos puesto, la página de alquiler de sonido e iluminación en Barcelona o el formulario pro. Los kits fáciles incluyen el JBL; el B-Hype 8 está en a la carta.

Coffee break, welcome drink y cóctel de dos horas: no es lo mismo

Un coffee break de veinte minutos en una sala de reuniones pide el B-Hype 8 a 28 €, enchufado, jack, y a recoger antes del siguiente PowerPoint. Un welcome drink de boda en jardín pide el JBL y, a menudo, el segundo punto cuando pasáis al comedor. Un cóctel de dos horas en galería pide el JBL escondido y un responsable de máster. El error es usar la misma frase —«pon música»— para los tres. El equipo sonido coffee break más honesto es el compacto; el de jardín, la columna.

Si el cóctel coincide con una terraza ruidosa de Ciutat Vella, no compitas con la calle a volumen. Cierra el cristal, apunta hacia dentro y acepta que el fondo urbano ya está. Subir para tapar sirenas solo consigue que los invitados griten. Es el mismo principio que en una masía, a otra escala: el entorno no se gana a decibelios.

Lo que haría mañana en tu opening

Mando el B-Hype si sois veinte en una sala. El JBL si sois sesenta o hay cristalera y techo alto. Volumen de conversación, cable, playlist homogénea, altavoz invisible en las fotos. Andreu bajó el máster, el jazz volvió al fondo y el inversor pudo hablar. El sonido para un cóctel es eso: menos aparato del que crees y más oído del que suele haber en la mesa de mezclas imaginaria del intern.

Preguntas frecuentes sobre sonido para un cóctel

¿Qué altavoz para un cóctel de 50 personas?
Un JBL a 125 €/día, a volumen de conversación, escondido en una esquina. El B-Hype 8 de 28 € se queda corto a partir de ~20–25 en sala abierta. No hace falta un pack de dos ni un sub.
¿A qué volumen pongo la música de un cocktail?
Hasta que se pueda hablar a un metro sin repetir. En la práctica, 70–75 dB. Si la gente grita, baja. Si la esquina más lejana no oye nada, acerca el altavoz.
¿Bluetooth o cable en un cóctel de empresa?
Cable. Una llamada al móvil que está reproduciendo corta el ambiente. El Bluetooth vale para un coffee break corto, no para dos horas de welcome drink.
¿Hace falta micro para el brindis?
En 30–40 personas, a menudo no. En 80, o si el techo traga, un SM58 a 18 €/día. El inalámbrico a 50 € solo si el anfitrión se mueve.
¿Lo montáis vosotros?
Puedes recoger en Les Corts gratis o pedir entrega con montaje desde 80 € hasta 10 km. Un compacto o un JBL se instalan en minutos. Para empresas, el formulario pro.

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