Impulso Kit

Montaje y técnica · · 11 min de lectura

Cómo evitar el eco y el mal sonido en un evento

Por Bruno de Compiègne · Fundador de Impulso Kit · Experto en sonido e iluminación para eventos

Sala diáfana de techo alto y paredes duras preparada para un evento

Foto: Serge Le Strat / Unsplash

Un desayuno de empresa en un local de paredes de piedra en Sarrià, cuarenta invitados, dos ponencias cortas. El equipo era correcto y aun así nadie entendía a la ponente desde la tercera fila. El instinto de todo el mundo fue el mismo: subir el volumen. Y con cada decibelio se entendía menos. Saber cómo evitar el eco en un evento empieza por algo que casi nadie hace, que es diagnosticar antes de tocar nada: el eco, la reverberación, los acoples y la mala inteligibilidad son cuatro problemas distintos, con causas distintas, y las soluciones de uno empeoran los otros.

Cómo evitar el eco en un evento empieza por diagnosticar

«Hay mucho eco» es el diagnóstico que me dan por teléfono nueve de cada diez veces, y casi nunca es eco de verdad. Distinguirlos importa porque cada uno se ataca por un lado diferente.

FenómenoQué es físicamenteCómo lo reconoces
EcoUna reflexión que llega tan tarde que el oído la percibe separada del sonido originalOyes la última sílaba repetida. Aparece en naves grandes, patios y espacios muy profundos
ReverberaciónMiles de reflexiones que se solapan y decaen poco a pocoLa voz arrastra una cola, todo suena «con halo». Típico de piedra, cristal y techo alto
Acople o feedbackEl micro capta lo que sale del altavoz y lo realimenta en buclePitido agudo o zumbido grave que crece solo hasta que bajas el fader
Mala inteligibilidadEl nivel es suficiente pero las consonantes se pierden entre grave y reverberaciónSe oye fuerte y aun así hay que preguntar «¿qué ha dicho?»

Solo el primero es eco en sentido estricto, y es el menos frecuente en eventos privados. En el noventa por ciento de las llamadas el problema real es reverberación combinada con mala colocación.

Diagnóstico rápido: síntoma, causa probable y solución

Esta es la tabla que uso mentalmente cuando entro en un sitio y algo no suena bien. Busca tu síntoma y empieza por ahí, de arriba abajo, sin saltarte pasos.

SíntomaCausa probableQué hacer primero
Se oye la voz repetida con retardoUna superficie dura y lejana devuelve el sonidoGira los altavoces para no disparar contra esa pared y baja el nivel general
Todo suena con halo, la música se emborronaReverberación por techo alto y superficies durasAcerca los altavoces al público, baja el máster y recorta medios graves
Pitido agudo en cuanto hablan al microEl micro está dentro del cono de cobertura del altavozMueve el micro por detrás del plano de las cajas y baja la ganancia de entrada
Volumen de sobra pero no se entiende nadaExceso de energía en 200-400 Hz más cola de reverberaciónCorta esa banda en el canal de voz y sube un poco 2-4 kHz
Se oye bien delante y nada al fondoFalta de cobertura, no de potenciaEleva y abre las cajas, o añade un segundo punto de sonido
Retumba el bombo y vibran las ventanasRefuerzo de graves por esquina o pared pegadaSepara la caja 50 cm de la esquina y recorta graves
Suena doble, como desfasadoDos fuentes sonando a la vez (un Bluetooth y un cable, o dos sistemas)Usa un solo sistema: el retardo entre fuentes no se corrige a oído
El agudo molesta cerca y desaparece lejosAltavoz demasiado bajo o mal anguladoSúbelo a 1,8-2 m y gíralo hacia el fondo de la sala
Tabla de diagnóstico de sonido en eventos

Fíjate en que ninguna de las soluciones de la columna derecha empieza por «subir el volumen». Casi todas son de colocación, y las tengo desarrolladas en la guía de cómo colocar los altavoces en una fiesta.

Qué superficies te están arruinando el sonido

La reverberación depende de cuánta energía absorbe el recinto. Cuanto más duro y liso, más rebota. Estas son las superficies con las que me peleo en Barcelona, ordenadas de peor a mejor.

  • Cristal y espejos. Reflejan casi todo, y encima concentran el agudo. Una sala de reuniones acristalada es un sitio difícil.
  • Piedra vista, hormigón y azulejo. Preciosos en las fotos, durísimos acústicamente. Los patios interiores del Eixample son el ejemplo perfecto.
  • Techos altos con vigas metálicas. Naves y lofts: mucho volumen de aire y nada que absorba.
  • Suelo de gres o parquet flotante sin alfombras. Cada paso y cada reflexión suman.
  • Cortinas gruesas, sofás, estanterías llenas, moqueta. Estos son tus aliados: aprovéchalos y no los retires para hacer sitio.

Por qué la sala vacía suena mucho peor que llena

Es la trampa clásica de la prueba de sonido. Montas a las cinco de la tarde con el local vacío, todo retumba, te asustas y ecualizas para compensar. A las nueve, con ciento veinte personas dentro, esa ecualización te deja un sonido apagado y sin brillo.

Un cuerpo humano vestido absorbe muy bien las frecuencias medias y agudas, justo las que llevan la información de la voz. Una sala llena puede tener la mitad de tiempo de reverberación que la misma sala vacía, y por eso la inteligibilidad mejora sola cuando entra la gente.

Mi rutina: ajusto con la sala vacía siendo conservador con los recortes, dejo el volumen dos o tres decibelios por debajo de donde creo que debería estar, y reviso a los diez minutos de que empiece a llegar gente. Ese segundo ajuste es el que cuenta.

Cómo salvar un local con techo alto y paredes desnudas

No vas a poder tratar acústicamente el sitio, así que la estrategia consiste en mandar menos energía a las paredes y más a la gente. Por orden de eficacia:

  1. Acerca los altavoces al público. Cada vez que reduces la distancia a la mitad ganas 6 dB en el oyente y no aumentas nada la energía que va contra el fondo del local.
  2. Usa más puntos a menos volumen. Dos cajas a nivel medio flanqueando la zona de gente exitan mucho menos la sala que una sola disparando fuerte desde un extremo.
  3. Baja el ángulo. Inclina las cajas hacia abajo para que el cono caiga sobre las cabezas y no sobre la pared del fondo o el techo.
  4. No dispares en paralelo a las paredes largas. Gira las cajas hacia dentro y evita la trayectoria rasante contra la piedra o el cristal.
  5. Recorta el medio grave. Es la banda que más contribuye al efecto «bola de sonido» en salas duras.
  6. Baja el máster. En un espacio reverberante, cinco decibelios menos suelen traducirse en bastante más claridad, no en menos fiesta.
En un local de piedra no compites contra el silencio: compites contra tu propio sonido rebotado tres segundos antes.
Bruno de Compiègne

Acoples: es geometría, no magia

El acople se produce cuando el micrófono capta el sonido que sale del altavoz y lo devuelve al sistema en bucle. La solución es casi siempre posicional, no de ecualización.

  • El micro, siempre por detrás del plano de los altavoces. Si la caja está delante del orador y apuntando al público, el bucle no se cierra.
  • Distancia constante a la boca. Cuanto más cerca hable, menos ganancia necesitas y menos probabilidad de pitido. Un micro de mano bien usado gana a uno de solapa mal colocado.
  • Baja la ganancia de entrada y sube el nivel general. Es la operación contraria a la que hace todo el mundo por instinto.
  • Cuidado con las superficies reflectantes justo detrás del orador. Un espejo o un cristal a un metro devuelve el sonido al micro igual que un altavoz.
  • Un micro direccional bien orientado rechaza lo que viene de detrás: aprovecha esa directividad en lugar de pelearte con el ecualizador.

Si el acto tiene discursos importantes, la elección del micro pesa tanto como el altavoz. Lo comparo con detalle en qué micrófono necesitas para una boda o una conferencia, y si dudas entre cable e inalámbrico, en micrófono con cable o inalámbrico.

Ecualización: tres movimientos que hago casi siempre

El ecualizador no arregla la acústica de un local, pero sí evita que le eches gasolina al fuego. Estos tres ajustes resuelven la mayoría de los casos, y funcionan tanto en un mezclador como en el DSP de un altavoz activo.

BandaMovimientoEfecto
Por debajo de 100 HzFiltro pasa altos en el canal de vozElimina retumbe, golpes de manipulación y ruido de sala sin tocar la voz
200-400 HzRecorte de 3 a 6 dBQuita el «barro» que tapa las consonantes en locales duros
2-4 kHzRealce suave, nunca más de 3 dBDevuelve claridad e inteligibilidad a la palabra
Por encima de 8 kHzRecorte ligero si el local «canta»Suaviza la reflexión brillante del cristal y del azulejo

Por qué bajar el volumen mejora la claridad

Suena contraintuitivo y es de las pocas cosas de este oficio que funciona siempre. En una sala reverberante conviven dos sonidos: el directo que llega del altavoz y el reflejado que rebota por el recinto. Cuando subes el máster, subes los dos, pero el reflejado crece de forma más molesta porque llega retrasado y desde todas partes.

Reducir el nivel y acercar la fuente mejora la relación entre sonido directo y reverberado, que es exactamente lo que el cerebro necesita para entender palabras. Por eso un altavoz a cuatro metros del público a volumen medio se entiende mejor que uno a doce metros a todo trapo.

Y hay un beneficio colateral: menos nivel es menos conflicto con los vecinos y menos fatiga auditiva a las dos de la mañana. Si quieres entender la relación entre potencia, distancia y decibelios, la desarrollo en qué potencia de altavoz necesitas.

Mándame tres fotos antes de reservar

Es literalmente lo que pido a los clientes con espacios difíciles: tres fotos del local, el aforo y si hay discursos. Con eso te digo si tu riesgo es la reverberación, la falta de cobertura o las dos cosas, y qué configuración lo minimiza. Sale gratis y evita la mitad de los disgustos.

Para actos con ponencias suelo recomendar el Kit Empresa a 150 €/día, y añadir un soporte de micrófono por 15 € para que la distancia a la boca sea constante. El resto de opciones están en alquiler de sonido e iluminación en Barcelona, y si prefieres contármelo directamente, escríbeme desde el formulario de contacto.

Preguntas frecuentes sobre cómo evitar el eco en un evento

¿El eco se arregla poniendo más altavoces?
No necesariamente. Más fuentes mal repartidas añaden energía a un recinto que ya rebota demasiado y pueden empeorarlo. Lo que sí ayuda es usar más puntos a menos volumen y más cerca del público, de forma que aumente el sonido directo sin aumentar el reflejado.
¿Sirve bajar los graves para que se entienda mejor la voz?
Sí, es uno de los ajustes más eficaces. En locales duros la banda entre 200 y 400 hercios enmascara las consonantes. Un recorte de tres a seis decibelios en el canal de voz, más un filtro por debajo de 100 hercios, suele bastar para recuperar la claridad.
¿Cómo evito el pitido del micrófono en un salón pequeño?
Coloca los altavoces por delante del orador, nunca detrás ni al lado. Baja la ganancia de entrada del micrófono y compensa con el nivel general. Pide a quien hable que mantenga el micro cerca de la boca y evita que se sitúe frente a un espejo o una cristalera.
¿Los eventos al aire libre también tienen eco?
Reverberación de sala prácticamente no, pero sí reflexiones si hay fachadas cercanas, como en un patio interior o una terraza entre edificios. El reto principal al aire libre es distinto: la dispersión, porque sin paredes el sonido se pierde y hay que acercar los altavoces al público.
¿Cuánto puedo mejorar un local malo sin material acústico?
Bastante más de lo que parece. Acercar los altavoces, repartirlos en dos puntos, inclinarlos hacia abajo, bajar el máster y recortar el medio grave puede transformar la inteligibilidad de una sala de piedra. No la convertirá en un auditorio, pero la diferencia entre entender y no entender suele estar ahí.
¿Es mejor un micrófono de diadema para que se entienda?
Ayuda, porque mantiene una distancia constante a la boca y permite trabajar con menos ganancia, lo que reduce el riesgo de acople. Aun así, si la sala es muy reverberante, el factor determinante sigue siendo la colocación de los altavoces respecto al público.

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